Pocas cuestiones más reveladoras del estado de la cuestión que ésta. Siendo el error, los errores, el único camino real de aprendizaje humano, no es posible tratarlo con mayor impiedad.
¿Por qué ese dedo acusador señalando el rojo error? ¿Qué pretende? ¿Cómo es posible devolverle un trabajo a un alumno-a que más parece un campo de amapolas? ¿Qué se pretende que se aprenda? ¿Se puede prever que el alumno o alumna quedará más bien sin ganas de estudiar, tocados en su autoestima?
¿Te imaginas a un padre señalando con el dedo a su hijo pequeño que aprende a dar sus primeros pasos, y marcando cada caída como error y fracaso?Esa manía con los exámenes. Pocos métodos de evaluación humana más rústicos y perversos.
No afirmo que haya que educar en el error, sino que hay que ser más sutiles para ayudar a crecer a las personas, empezando ¿por qué no? por no machacarlas.
1 comentario:
Fantastica lareflexion, gracias
... una vez escuche en la pelicula de Al Pachino "Escencia de mujer" que en la vida era como en el tango:
"si te haces un lio o te equivocas , no te preoucpes sigue bailando"...
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